La verdad que aquí en la capital se ve todo tipo de cosa.
Cuando regresaba de Constanza en el expreso nos encontramos con una guagua de esas voladoras, toda vieja sin retrovisores y metiéndose como loco con los semáforos rojos y todo un chow. Ese chofer paresia que no se quería su vida ni la de sus pasajeros.
Así como también un señor en otra voladora sin retrovisores, pero con un espejo en la mano y lo sacaba cada vez que quería mirar.
Malo que no tenia la cámara para captar estas ocurrencia de todos estos locos o mas bien dueños de la calle que no le importa chocar con nadie por que no pierden nada y lo que nos fuñimos somos nosotros que andamos en el medio asiendo nuestras labores.
Lo que se me ocurrió fue morirme de la risa por que diga me usted que se puede hacer si la AMET no hace nada menos vamos ha ser nosotros. Pero que va cuando uno tiene cualquier cosa urgente hay si aparece la bendita AMET.











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